El sonar de la radiofrecuencia llega a marcar una señal distinta a las demás. El animal que reina en las profundidades del mar, sigue escondiéndose en esa oscuridad. La gente del barco sabe que podría aparecer en cualquier momento, muchos ignoran su presencia y otros deciden mirar hacia otro lado. Las sirenas intentan protegerlo, los hipocampos lo sumergen en hipnosis para que no recuerde, por que se encuentra allí.