Han pasado un par de meses desde la ultima lluvia, han pasado de estación, han pasado tantas cosas que siento que sigo siendo un poco inmaduro. Los pequeños charcos en la lluvia alimentan mi repentina emoción, los cantos ancestrales despiertos por mi espíritu de lucha llegan hasta mi corazón dormido. De repente ya no llueve más en la ciudad y mi camino esta claro otra vez.
jueves, 11 de julio de 2013
miércoles, 10 de julio de 2013
Obertura de Guillermo Tell
El talento de los desentendidos llega con ruidos y
presagios, después de tanto tiempo el peregrino
ya no escribe en la columna de opinión.
El asiento cálido de mi ser encuentra un refugio
en la oscuridad del cuarto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)