Han pasado un par de meses desde la ultima lluvia, han pasado de estación, han pasado tantas cosas que siento que sigo siendo un poco inmaduro. Los pequeños charcos en la lluvia alimentan mi repentina emoción, los cantos ancestrales despiertos por mi espíritu de lucha llegan hasta mi corazón dormido. De repente ya no llueve más en la ciudad y mi camino esta claro otra vez.