Se escucha un rumor hace tiempo en la ciudad, dicen que un hombre ha perdido la coherencia y el camino. Que ya no escribe, que ya no piensa, que solo cuenta los días. Dicen que ha estado encerrado en una torre planificando el escape perfecto, que por tener ideales de libertad fue sometido al yugo del adoctrinamiento. Quizás sea hora que las sirenas eleven sus plegarias a los dioses, quizás sea necesario escuchar la música de las ninfas o quizás sea el momento de no olvidar.