Escribir por escribir, enumerar detalles de una vida cotidiana, pensar, respirar, sentir. El libre pensador conoce los idiomas de la neo lengua, conoces los viejos paisajes y descubre palabras escritas en un anotador. Quizás fue bueno que tus comentarios pesimistas rompieran todos mis esquemas pero en las cartas marcadas con sangre, el ciego es aquel que no quiere ver más allá de su propia realidad. Así mis preguntas ya tienen respuestas y mis bolsillos se dejarán de vaciar.