Buscaba parámetros en sartenes con aceite, porque la oración parece estar en el presente, pasado y futuro. Mi corazón pierde sus receptores y sus mecanismos ya no funcionan. En la tangente del sin sentido, donde los versos se disfrazan de cazadores de brujas, el hombre regresa hacia la jungla con su apetito voraz por las palabras.