Los accidentes empiezan a salir de la caja de Pandora, las reliquias de la muerte posan en el estante de los sentimientos y allí donde las flores se apagan, brilla la piedra de la desconfianza. No todo reluce en la oscuridad, no todo posee el mismo tiempo en el espacio. Genios que son necios de su propia locura, pleitos generados por la ausencia de palabras. Muchos viven con la necesidad de tener, hoy no se necesita nada, solamente un buen momento para resistir.