Todo depende de quien escriba la verdad en esta noche vacía de emociones, la cama fría, el olor a humedad, el sudor impregnado en el ambiente y la alarma se enciende, haciendo acto de presencia en este momento de absurdo silencio. Miradas atentas, sonrisas vacías, dolor de palabras, el adiós escondido con beso en la mejilla. Los tiempos son distintos, lejanos y distantes, yo enviaré palomas mensajeras mientras tú respondes un correo electrónico.