La pesadez de los parpados dejan una cicatriz en el cuerpo del poeta, la ilusión se derrumba bajo la ausencia del pasado, el sueño lucido revive de las pesadillas más oscuras y las piernas tiemblan ante la idea provocada por el viejo fracaso. Tantos ángeles caídos han pasado por esta tierra, que el olor de sus pecados no se siente tan diferente al aire que se respira todos los días.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario