La milonga me espera en el teatro "La bodega", el sudor de los pasos, el crujir de los zapatos contra la madera. Los clavos saltan como si llegaran a la luna, el despertar de los muertos trae nuevos recuerdos. Tu voz se hace eco, tus manos se aferran a las mías, la transformación esta comenzando. El viento del norte no llega a estos pagos, y mi sonrisa se esfuma en una carcajada.