Retratos que hablan por si solos, miradas perdidas en un espejo roto, mientras tanto yo simplemente camino. En un paisaje desolado, donde las brisas golpean los rostros, allí un hombre intenta arreglar su brújula y seguir su viaje hacia tu boca. Las flores de papel están marchitas y ya no inundan con esa fragancia tan dulce ese cuarto rosa. El cansancio presa del trabajo me dice que es momento de volar hacia la cama y soñar con ese momento tan hermoso. Ese momento que sueño que eres mía.