Los locos sanos se comen las uñas, los negros que juegan con las blancas son inconformistas, las damas que juegan al backgammon no tiran los dados, y los suicidas trabajan jornada completa en la sala de neonatología. Hace tiempo ya, desde que he almorzado, mi mente hace puentes con palos de brochette y mi estomago se estremece con cada vaso de agua.