En estos días ando un poco seco de ideas, encerrado en mi habitación como un conejo en su madriguera. La magia oscura sigue atacando, intentando vencerme y derrotarme. He pasado varías horas pensando y siempre termino llegando a las mismas ecuaciones sin sentido. Es hora de liberar a la bestia, es hora de tirar un poco del polvo de estrellas, de decir las palabras mágicas y de volver a la tierra de los vivos. Para continuar hay que quemar el pasado, olvidarle y enterrarlo para siempre.