Intentando ver las estrellas mi cuerpo es lanzado a otra dimensión, el rugido de animales salvajes se esconde en la noche, los colmillos de seres sin alma intentan llegar hasta mi amada, mi percepción aumenta y la legión de ángeles desciende sobre la tierra. Los ataques persisten y mi voluntad no decae, he decidido combatir el fuego con fuego, he decidido tomar la armadura celestial y salir a pelear con mi espada en la mano. Por fin, he dejado de luchar contra mi destino, he salido a la calle como un guerrero de luz.