miércoles, 14 de agosto de 2013

Whistle stop

Lo que uno puede aprovechar, son los momentos de felicidad cotidiana. Los momentos en los cuales el cuerpo reposa en la cama, el segundo que la cabeza se apoya en la almohada, el espacio en la ducha y un vaso de agua. Las aves cantan al compás de la licuadora, el viento retumba sobre los techos olvidados y el mar golpea sobre la costa, avisando que comienza un nuevo día.