jueves, 8 de agosto de 2013

Maldito duende

Un ave vuela por los cielos celestes, la corriente que se genera en el cuello del tornado atrapa al joven gorrión, las alas se desprenden del cuerpo abandonado y las palpitaciones aumentan a mil. La agonía no llega a ocupar un lugar circunstancial, la razón tropieza con las ramas del bosque. Cuando los mártires conquisten las estrellas, los dioses pedirán perdón.