sábado, 24 de agosto de 2013

Dos ruedas

Este, Oeste, Norte o Sur, los ejes cardinales me llevan en todas direcciones, no hay punto en común en el asfalto, la razón ruge al ritmo del carburador y mi mente estalla en el unisono del compás. El trapecista pierde el equilibrio y cae sobre una red protectora, en caso de no existir, este sería el fin el joven equilibrista.