Correr no es lo mismo que caminar velozmente, el segundo cambia cuando dos autobuses pasan de largo de la estación, cuando esperar se vuelve molesto sin tu compañía, cuando tus besos no esperan conmigo. Tú en cambio, corres por la estación con una sonrisa alegre, sabiendo que por detrás de las señales se encuentra tu medio de transporte. Ya pasarán las horas y la señal volverá a mi casa, entonces será un buen momento para volver a vernos.