He decidido escribir por encima del techo, la azotea es golpeada por las gotas que caen desesperadas desde el cielo, no hay marionetas en este cuento de hadas y los pájaros son libres por fuera de sus jaulas. El bicho de luz se empieza a sentir más a gusto cerca de su amada, los nuevos recuerdos se ganan los flashes de la prensa local y la lluvia siente que es vencida por el radiante sol.