La vida en el puente esta llena de emociones, los autos pasan a velocidades demenciales, los aviones pasan a toda hora, las mantas no alcanzan para cubrir las almas y los cuerpos sufren el frío de la mañana. Cuando empieza a oscurecer los muertos regresan de sus oficinas y se dirigen a sus casas. Con el correr de los años verán que la felicidad los espera en la calle del amor.