jueves, 17 de enero de 2013

I got the six

Despierto de mi viejo malestar, me lavo la cara y agarro las llaves de mi hermosa motocicleta. Deseando recorrer todo mi país, de sentir que el viento golpeé mi frente, sin dejar nada al azar. Las cartas, los dados y la misma ruleta me buscan sin dejarme escapar. Saben que por mis manos corre la sangre del mismísimo seis. No hay tiempo para rendirse, mañana será otro día, hoy voy a viajar.