No olvido el segundo de ayer, mi cuerpo pide otra ronda de antibióticos, mi cerebro estalla en la frecuencia del unisono. Salidas programadas por amantes de la noche, el encuentro que espera velar por la seguridad de ambos. El árbol crece en esta temporada de odas y de avispas. Es hora de recuperar mi propia salud, por mi propio bienestar.