Llamando a la diosa inspiración, mi espíritu saca pasaje hacia lo desconocido. Las ruedas sacan brillo a la pista, mientras las piernas se mueven sin perder el equilibrio. El canto de las sirenas me envuelve en este lago, el presagio se transforma en una visión de lo que esta por venir. Parece ser que la única salida en este momento es cantar a la luz de la luna y esperar que los trenes colisionen con la esperanza.