La velocidad me permite moverme en distancias cortas, he sido golpeado por el viento, he resbalado con las cenizas del volcán, he perdido más de una gota de sudor recorriendo el camino. Finalmente después de tantos golpes no pienso rendirme, no pienso ni siquiera en dejar de existir. Seguiré hasta que mis manos sangren, hasta que mi cuerpo no pueda más. Seguiré porque el camino es incierto, lo importante es rodar.