martes, 14 de agosto de 2012

Paz en la tormenta

Buenos Aires, catorce de agosto de dos mil doce, el cielo sigue gris, los dioses lloran por la pequeña victoria de Hades. En el inframundo las almas llevan sus pequeñas riquezas para pagar a Caronte. El viaje hacia el cementerio de almas es frío y distante, el aire se corta con una navaja. Es hora de dejar la tierra, tomar las enseñanzas de Ícaro y salir a volar.