La oscuridad se asoma con sus labios fríos, su rostro marchito y la luz de un simple candelabro antiguo. Piezas perdidas en este crucigrama de edad media, rastros que no conducen a ningún lugar. La seriedad perdida en una botella vacía, el cristal de las ventanas ya no protege a tu cuerpo del viento. Miles de seres aterrizan sobre el suelo bendiciendo no ser abono para plantas.
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