Principio de los principios, placeres que desbordan por esos ojos, admiración que lleva a una sonrisa. La pelota contra el piso, el movimiento que anticipa a la gambeta, la euforia se convierte en algo más que un simple griterío. La alegría que experimenta mi cuerpo no tiene comparación, el sentimiento inequívoco hacia la camiseta no se confunde ante nada. Todo empieza y termina en ella, el trato suave con el empeine para levantarla, la caricia con cara externa que lleva al amague, que conduce hacia el grito del alma, al GOL.