El galope retumba en mi pecho, el sonido explota en un relámpago, la nitidez de las palabras ocultan la verdadera luna llena. Gritos en la noche, llamando a la odisea del predicador. Esclavos de la ilusión lloran las penas de un mañana, todo se vuelve contra su propio creador, nadie parece escapar. La transformación completa al ser, a veces la luna puede ser muy cruel. Como un lobo salvaje, me escapo de la manada.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario