Perdido en el continente de la privacidad y resguardando mis conocimientos de los demás, llego este tema desde mis viejas reminiscencias traído hasta la puerta de mi habitación. La locura cotidiana nos puede llevar a mostrar el lado oscuro de nuestras mentes, la agresión no siempre tiene que ser física para poder lastimar, el poder y el efecto de las palabras han matado a un ser humano más de alguna vez.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario