Las veredas, las calles todo parece estar cubierto de polvo. Las cenizas del ayer no se comparan con el fuego de hoy. La metamorfosis empieza a sufrir efecto, ahora se podría decir que comprendo un poco a Kafka, sin embargo mis raíces son tan fuertes que mi orgullo sigue luchando contra la sensatez. Luna de mis noches acompáñame en esta jornada e ilumina mi camino para llegar a los brazos de mi amada. Que el sudor y las lagrimas ya son recuerdos del pasado y solamente queda hoy disfrutar la existencia de la vida.