Usando frases sueltas podemos hacer algo complicado. Marzo desapareció de mi calendario por ciertas dificultades. Abril lo olvidaste ya que me seguís queriendo. Muchas veces no se si estoy soñando o si tengo los ojos abiertos, sobre todo en esos momentos que te recuerdo durmiendo en mi hombro. Se sabe que no me gusta esperar pero a pesar de eso te sigo esperando. El día que me quieras no habrá mas que armonía y no habrá mas dolor. A todo esto te quiero igual, sobretodo espero que te rindas en Abril.