Interactuando con las palabras pueden salir canciones mágicas como está. Uno puede sacar muchas frases, miles de conjeturas y hasta alguna idea. Mientras yo espero que las cosas lleguen a su debido tiempo, el espiral del huracán me lleva a la desolación. El empuje anímico es tal, que tengo la fuerza de negarme ante las cortesanas. Los reinos tiemblan ante mi jugada, el sacrificio de algunas piezas es tan arriesgado que me pueden llevar a perder el partido. Ya estoy en jaque, solo me queda mi guitarra y una historia de dresupos. ¿FIN?