Empezamos la mañana con ideas nuevas, varias preguntas siguen en mi cabeza. Sin embargo el rumbo ya se ha impuesto. El destino no es cosa del destino, al contrario es deseo de una sola mujer. Me dirijo hacia donde su aroma me lleve, donde su belleza me llame, por mas que mis caminos no conduzcan a Roma, termino mi camino hacia donde viven Santiago y Humberto, los Sultanes del Swing.