Las flores se marchitan con el paso de los años, los versos se congelan con nitrógeno liquido, los placeres de la carne no se saborean en todos los lugares y mi mente se miente intentando evitar el dolor. El hospital esconde a los pacientes abandonados, sus historias son tristes destellos de un comienzo sin fin, las horas para ellos son meses y su sangre cambia de color ante la atenta mirada de las sombras.
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