martes, 27 de enero de 2015

Sin gamulán

El mar empieza a crecer con fuerza, las olas golpean tu cuerpo y el sol lastima tu piel. La mirada perdida en el horizonte y deseo de no volver, hacia la tierra de los animales salvajes. En la jungla de cemento espera un joven que a lo largo de los días, su torpeza empeora todos los paradigmas conocidos por el hombre. Dicen que las estrellas están buscando constelaciones que no existen y los astrónomos pierden la cabeza con planetas que no se alinean. Dicen los viejos historiadores que la perfección radica en la voluntad del hombre y no las estupideces que realiza. El mono entrenado terminando dando un paso hacia el frente, sabiendo que la chispa encenderá la furia y será castigado por un rayo.  


No hay comentarios.:

Publicar un comentario