La velocidad aparca su mirada lejos del pavimento, el sonar del radar te encuentra fuera del limité permitido, el imperialismo te lleva a conseguir la última moda, el despertador no suena en esta habitación de aluminio. El principal objetivo de esta visita es traerte de regreso, hacia los confines de mi cama, donde las aves atraviesan los vidrios, donde los perros ladran a los ladrones de corazones perdidos, donde los gatos se arrastran por besos perdidos, allí donde se pierde la distancia entre una silueta y la otra.