En una historia de invierno, donde el frío congela los corazones de los muertos y el agua intenta salir de su jaula de hielo. El futuro se encuentra en el aire y los cambios se viven con mucha soltura y alegría. Todo se queda en palabras escritas con teclas faltantes, el silencio de la primavera deja vacío a las golondrinas que vuelven de otras estaciones.