Se acabo la pasividad de mis días, mis tiempos en el palacio de los deportes se terminan con un sabor amargo en la boca, sin embargo he sido sincero a mis principios y a mis convicciones, he dejado de lado mi brutalidad para reposar en el fondo de la luna. Ahora puedo pensar con claridad hacia mis nuevos objetivos y saber que no esta dicha la última palabra.