He estado parado en la calle mucho tiempo, el frío se siente con cada sudor de invierno, el calor del cuerpo entumece a todas mis neuronas. Los minutos pasan más despacio dentro de esta piscina de agua, los pies se queman ante el simple caminar. Las hojas dejan de volar por los aires, el viento ya no logra cautivarlas con su fuerza de soplar. Por suerte todo lo que me hace bien, sale del mismo lugar, un bichito de luz en medio de esta oscuridad.