El paso del tiempo impide que mi rostro sienta el daño, el golpe a golpe se cambia por un habito desmedido por la limpieza, mientras libero todos mis pañales el generador de ideas se prende en un abismo de belleza. Cuando el zorro siga mirando a su presa desde la lejanía, el buitre seguirá esperando en las hojas de los arboles esperando el mismo desenlace.