miércoles, 17 de abril de 2013

Blues local

Caminando por los bares de madrugada, puedo observar vasos de cristal todavía tirados en la mesa. La cartas mojadas por el licor sigue atrapando a mi cabeza, el disparate se desprende de la pared y las guitarras no dejan de sonar. Mientras más sigo caminando, más aprendo, mientras mi hígado soporte, seguiré festejando con amigos de verdad.