La lanza empieza a volar metros y metros por el cielo, atraviesa nubes, esquiva aves en su trayecto. Recorre países, ciudades, lugares, todo lo que pueda transitar. Espera llegar a su destino, espera poder clavarse en algún lugar, de este cuerpo, tan agotado de recibir golpes. Ya no quedan fuerzas, ya no hay tiempo. El espacio se encoje, la lanza logro atravesar mi pecho.