A veces olvidamos de donde venimos y hacia donde vamos. Nuestra casa es nuestro templo, allí nos criamos, crecimos, tuvimos buenas experiencias y malos recuerdos. Anécdotas sobran por los rincones, alegrías, tristezas y llantos. Si embargo olvidamos que en ella no pasamos frío, y nos protege de lo exterior. Nuestra casa esta en el medio de la calle.