La sinergia que libera la materia me lleva a una realidad diferente. Ella pasea por una cornisa, disfruta de las flores y de las manzanas. Se alegra con las personas que caminan junto a ella. No hay explicaciones para salir afuera de este paraíso, las tormentas no nacen en las nubes, las montañas crean llanuras y el eco se pierde en el vacío.