En un principio, el vacío. Una partícula se mantiene bajo la mirada de un dios. Ante el aburrimiento de la nada misma, decide destruir a su pequeña partícula, olvidando que la energía no se puede destruir, solo se transforma. La explosión creo un simple universo donde miles de sucesos suceden a la vez. La diversión fue al principio, luego reino el caos, al final solo somos un pequeño universo guardado en una estantería.