Los años son la consecuencia del tiempo, las personas son consecuencia de la vida. Los parámetros cambian de valores en la escala cotidiana de la irrealidad, visitas que marcan pequeños destellos de luz. Chispas y palabras, el escape hacia otra realidad. Huir no cuesta nada, solo es cuestión de tomar un par de monedas. Nunca es tarde para dar un giro de tuerca.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario