El ocaso de tus ojos regresa hacia mí sobre un insípido río. Sal y puerro condimentan nuestra relación mientras cocinamos en la hoguera de la vida. Canciones que suenan en nuestros sueños, tiempos de siembra y vientos de cambios, planos y rectas en constantes paralelas. Mi cuerpo se vuelve convexo sobre el colchón de mi cama. Tu cuerpo al brotar en mi cama directamente la quema.
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