Una imagen penetra en mi retina, la transfiguración de la proyección llega hasta mi cerebro. El circuito de Papez me lleva a un recuerdo especifico y vago. Las fragancias se instalan en mi habitación, en mis ropas, en mi piel. Asimilo con el tiempo que tú hermosa voz se escucha a lo lejos de un eco de fantasía. Entre tantos timbres todavía no se cual es el que llama a la puerta de tu corazón. Hoy me toca naufragar por mareas y ripios, sin embargo no tengo dudas que no existe cosa más bella que tú.