El encanto de una flor, el principio de la libertad, el fin del mundo, el amor de las gacelas. Donde están los locos enamorados que ante la incertidumbre de sus corazones dedican canciones a sus mujeres fantasmas, seguramente estos pequeños lunáticos no pueden sonreír ante la falta de sus medias naranjas. El eclipse de luna y las estrellas siempre son buenas armas para regalar pero no todo es color de rosa si en este juego no hay reciprocidad. Si estoy triste en algún lugar es porque no puedo sonreír sin vos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario