Los rastros de un verano estremecedor, se muestran al final de un mes de abril. La mirada perdida en un ocaso me lleva lejos de un corredor. Mi voz cansada te esta cantando bajo la luz de un amanecer. Donde están los pétalos que perfuman mi cuarto, las raíces son tan profundas que ya no me puedo alejar, tú sonrisa que ayer estaba en mi rostro hoy es cambiada por la incertidumbre. Dirán que estoy loco pero ya no me puedo contener más.